viernes, marzo 11, 2011

A través del devaneo y loco tránsito del alma
siempre hay luz, aunque sea un pequeño destello
se encuentra un hilo que sostiene la fortaleza interna.

En este mar de bravo oleaje que tira y azota el corazón
en medio de la noche, con sus estrellas inamovibles
testigos de lo que fue, expectantes de lo que vendrá.

¿Qué puedo hacer para que sepas que aún te amo?

Marzo, 2010

2 comentarios:

Igna dijo...

Nada.
Ya lo sabe, y su luz te ilumina el alma, aunque no te complazca el mundo de los sentidos.

Besos Ingrid.

Ingrid U.J. dijo...

...y ¿qué hay de aquel que sí lo hace???

Nada... sólo bastan un par de adioses, uno ya dado.